Nueva York adoptó una medida inédita en Estados Unidos al prohibir el ingreso de lentes inteligentes a todos los edificios judiciales del estado. La restricción alcanza a dispositivos equipados con cámaras, micrófonos o funciones de grabación, con el objetivo de reforzar la privacidad y la seguridad durante los procesos judiciales.
La disposición no solo impide utilizar estos dispositivos dentro de las salas de audiencia. También prohíbe ingresarlos a los tribunales, incluso cuando se trata de modelos con lentes graduados o de uso médico. Quienes necesiten corrección visual deberán utilizar gafas convencionales para acceder a las instalaciones.
Las autoridades consideran que el avance de este tipo de tecnología dificulta detectar grabaciones no autorizadas. A diferencia de un teléfono móvil, los lentes inteligentes permiten capturar imágenes y audio de manera discreta, lo que representa un riesgo para la confidencialidad de testigos, víctimas, jueces y demás participantes de un proceso judicial.
La decisión también refleja un debate más amplio sobre el crecimiento de los dispositivos equipados con inteligencia artificial. En los últimos meses, organismos públicos y expertos en ciberseguridad han advertido sobre los desafíos que plantean estas tecnologías en materia de privacidad, protección de datos y reconocimiento facial. Incluso en Texas se abrió una investigación sobre este tipo de dispositivos por posibles vulneraciones a las leyes de privacidad.
La medida podría servir como referencia para otros estados y organismos públicos que analizan establecer reglas similares frente a la rápida expansión de los lentes inteligentes y otras tecnologías capaces de registrar información de forma casi imperceptible.





