Redacción Ciberadio
Con esta estimación, el país centroamericano se ubica entre las economías de mayor crecimiento de América Latina, por detrás de Paraguay y República Dominicana, que alcanzarían un 4,7 % cada una.
El organismo multilateral elevó su previsión para El Salvador, que en enero estimaba un crecimiento del 3 %. En junio, el pronóstico había subido al 3,2 %, antes de llegar a la cifra actual. La economía salvadoreña registró una expansión del 3,9 % en 2025, impulsada por la inversión privada, el consumo y la actividad en sectores como la construcción y el turismo.
Seguridad e inversión entre los factores
El Banco Mundial relaciona el desempeño de El Salvador con la mejora de las condiciones de seguridad, los esfuerzos para reducir los desequilibrios fiscales y el dinamismo de la inversión privada. El organismo señala que estos factores han contribuido a fortalecer la confianza de los mercados y los inversionistas.
El crecimiento previsto también está vinculado al consumo de los hogares y a la inversión en construcción. Las remesas que reciben las familias salvadoreñas continúan teniendo un peso importante en la economía, aunque el organismo advierte que persisten desafíos relacionados con la productividad, la calidad del empleo y las diferencias entre las zonas urbanas y rurales.
Las previsiones para los próximos años
El Banco Mundial proyecta que la economía salvadoreña crecerá un 3,9 % en 2027 y un 3,5 % en 2028. Para América Latina y el Caribe, la previsión general es de una expansión del 2,2 % en 2026, por debajo del ritmo estimado para El Salvador.
Pese a la mejora de las perspectivas, el organismo identifica retos estructurales para el país. Entre ellos están la necesidad de elevar la productividad, atraer inversión extranjera, diversificar la economía, mejorar la infraestructura y generar empleos de mayor calidad. También persisten brechas de capital humano y dificultades que afectan especialmente a los hogares rurales.
